El finiquito es el documento que recoge las cantidades que la empresa le adeuda al trabajador en el momento de la extinción de su relación laboral, independientemente de si se trata de un despido, una baja voluntaria o el final de un contrato temporal.
Este documento incluye conceptos como el salario pendiente del último mes, la parte proporcional de las pagas extra no devengadas, las vacaciones no disfrutadas y, en caso de despido improcedente, la indemnización que le corresponda. Es un acto formal que está en pleno derecho de revisar antes de firmar.
A continuación, desde el despacho de Carlos Castro, abogado laboralista en Santiago de Compostela, le contamos los fallos que más veces hemos observado en este ámbito.
No firme sin comprobar los conceptos
Uno de los errores más frecuentes es firmar el finiquito de manera precipitada, sin verificar si todas las cantidades y conceptos están correctamente calculados. Ha de asegurarse de que se han incluido todos los días trabajados, la totalidad de las vacaciones generadas y no disfrutadas, y las pagas extraordinarias. Un simple fallo en el cálculo de los días puede suponer una pérdida económica significativa.
Revise la fecha de efecto
La fecha que figura en el documento tiene implicaciones legales importantes, especialmente si va a solicitar la prestación por desempleo. Asegúrese de que la fecha de efecto de la extinción de la relación laboral que se indica en el finiquito es la real. Si no coincide, podría generarle problemas a la hora de gestionar sus derechos ante el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Añada la coletilla "Pendiente de revisar"
Este es, quizás, el consejo más valioso. Si no está completamente seguro de que las cantidades son correctas o si planea impugnar el despido, nunca firme el documento con un "conforme" o "recibido" simple.
Debe añadir, de su puño y letra, la frase: "Recibido, pendiente de revisar" o "No conforme" justo al lado de su firma. Esto le permitirá reclamar la diferencia o impugnar el finiquito posteriormente, sin que la firma inicial se interprete como una aceptación total de las condiciones. Si firma sin esta anotación, puede ser muy complicado reclamar después.
Solicite asesoramiento legal en nuestro despacho de abogados laboralistas en Santiago
Ante la duda, el mejor consejo es no firmar de inmediato y solicitar una copia del documento para su revisión. Le recomendamos encarecidamente consultar con abogados laboralistas antes de estampar su firma.
En el despacho de Carlos Castro Álvarez verificaremos que cada euro esté correctamente liquidado y que sus derechos estén protegidos. Le ayudamos a prevenir errores que puedan costarle dinero; su tranquilidad y sus derechos son nuestra prioridad.